Mi ex ya me superó: y ya tiene nueva pareja
Es doloroso ver cómo tu ex pareja parece avanzar con rapidez, mientras tú te sientes estancado en el pasado. Es fácil caer en el reproche: «Si me amó tanto, ¿por qué pudo seguir tan rápido?»
La velocidad con la que una persona «supera» una relación no es un reflejo de cuánto amó, sino de mecanismos cerebrales, estilo de apego y estrategias de afrontamiento que son únicos para cada individuo.
Es una de las experiencias más frustrantes después de una ruptura: ver cómo tu ex parece avanzar sin esfuerzo, mientras tú sientes que te quedaste en el mismo lugar.
Esta diferencia en la velocidad del duelo no es un juicio sobre tu valía o la intensidad del amor, sino una cuestión de la estructura de nuestro cerebro.
Como psicóloga cognitivo-conductual, te explico por qué el proceso de duelo es tan desigual y cómo puedes tomar el control de tu propia velocidad de bienestar.
Por ello, es fundamental que reconozcas tu patrón de apego ansioso: tu pareja se había convertido en el centro de tu identidad, tu seguridad y tu autoconfianza.
Dado que esa persona era el cimiento de tu mundo emocional, su ausencia no es solo una ruptura, sino una pérdida significativa de una parte de ti misma.

Para comprender la intensidad de tu dolor, a continuación, exploraremos los diferentes tipos de apego: «El factor más determinante es el estilo de apego que se activó en la relación, que tiene una base biológica clara en el sistema límbico.
Tipos de Apego
Apego Inseguro (Ansioso o Evitativo): Si tu ex tenía un estilo de apego más Evitativo, su cerebro puede estar mejor cableado para desconectar la emoción del vínculo.
Su Amígdala (centro del miedo y la alarma) puede no activarse con la misma intensidad ante la pérdida de la relación, pues ya tienen un patrón de inhibición emocional. Su «superación rápida» es, a menudo, una defensa para evitar el dolor.
Apego Seguro o Ansioso: Si tú tienes un estilo de apego más Ansioso, tu sistema de vínculo (Oxitocina y Vasopresina) y tu Amígdala están hiperactivados ante la separación.
Tu cerebro interpreta la ruptura como una amenaza vital y lucha por restablecer el contacto, prolongando el duelo.
Ambas hormonas, vasopresina y oxitocina, son clave en la neuroquímica del amor y trabajan juntas para crear vínculos emocionales.

La vasopresina
Se vincula más con el compromiso y la protección (especialmente en hombres), esta hormona contribuye a la sensación de no querer dejar a la pareja, promueve la estabilidad emocional y puede estar implicada en comportamientos como los celos y la posesividad.
Ayuda a crear un sentido de «tú eres mío/mía para siempre», reforzando el apego y el compromiso.
La oxitocina
Está más asociada con el apego y la conexión emocional en general, y con el papel de la madre en la crianza.
La persona que parece avanzar rápido puede estar simplemente cortando el lazo emocional (Amígdala) más rápido, sin haber procesado realmente el dolor, mientras que tú estás experimentando el duelo en toda su intensidad.
Para tener más claridad ¿Qué es el apego?
El apego es la primera relación del recién nacido con su madre o con un cuidador principal que se supone es constante y receptivo a las señales del pequeño o el niño de pocos años.
El apego es un proceso que no termina con el parto o la lactancia. Es un proceso que sirve de base a todas las relaciones afectivas en la vida y, en general, a todas las relaciones entre miembros de la misma especie.
El apego hacia personas significativas nos acompaña toda la vida, ya sean estos progenitores, maestros o personas con las cuales hemos formado vínculos duraderos.
En el apego seguro se presentan mayor cantidad de emociones como confianza, alegría, placer, calma y tranquilidad; en el estilo evitativo predominan emociones de ansiedad, miedo, rabia, hostilidad y desconfianza y, en el estilo ambivalente, resaltan emociones como preocupación, distintas estrategias de regulación emocional utilizadas en cada uno de ellos.

Estilos de apegos en el adulto:
1. Seguro-autónomo: Tiende apreciar las relaciones de apego, a describir coherentemente sus experiencias de apego (tanto positivas como negativas).
2. Evitativo: Tienden a minimizar la importancia que tiene el apego para su propias vidas y a idealizar sus experiencias.
3. Preocupado: Maximizan la importancia del apego. Están todavía muy ligados y preocupados por sus experiencias pasadas.
4. Desorganizado: Utilizan discursos de elogios, no mencionar o hablar de una persona fallida como si estuviera físicamente viva.
Descripción de los apegos presentes en una relación de pareja:
1. Estilo de apego seguro: los adultos se sentirán cómodos, sensibles y confiados en la intimidad.
2. Estilo de apego ansioso: Tenderán a mostrarse vulnerables al miedo a la pérdida o al abandono.
3. Estilo de apego evitativo: Tratarán de aludir el espacio de intimidad a través de diferentes tipos de parejas según su vinculación afectiva previa, enfocándolo desde dos perspectivas, la confianza e intimidad de la misma y la vivencia de la sexualidad.
La Capacidad de Recompensa (Dopamina vs. Rutina)
La rapidez de la superación depende de cuán rápido el cerebro encuentra una nueva fuente de dopamina que reemplace a la relación.
Dependencia Externa (Tu Ex): La persona que depende menos de la pareja para su Dopamina (placer, motivación) tiene un sistema de recompensa más autosuficiente. Sus logros profesionales, hobbies o círculo social ya eran fuertes.
Dependencia Central (Tú): Si la relación era tu fuente principal de recompensa, tu cerebro está sufriendo una abstinencia dopaminérgica más severa (como explicamos anteriormente), lo que prolonga el anhelo.
Si tu ex ya tenía rutas neuronales de placer bien establecidas fuera de la relación, su cerebro simplemente «cambió de canal» de dopamina. Tu tarea ahora es construir esas nuevas rutas de recompensa propias.
El proceso de superar una ruptura rara vez es sencillo. Esto se debe a que el cerebro se enfrenta a un doble desafío: la dependencia emocional y la autoestima. Estos dos elementos actúan como anclas que impiden la activación de las funciones ejecutivas necesarias para planificar el futuro.
La solidez de tu autoconcepto y tu capacidad de autorregulación son los factores que dictarán la velocidad y la efectividad con la que podrás avanzar.

La dependencia emocional y la baja autoestima son dos fenómenos interrelacionados que afectan la calidad de vida de las personas.
Dependencia emocional
La dependencia emocional se manifiesta en la necesidad desmedida de otra persona para sentirse completo y feliz, lo que a menudo resulta en relaciones tóxicas y desequilibradas.
Por otro lado, la baja autoestima se caracteriza por una percepción negativa de uno mismo, que puede lleva a la sumisión y el sacrificio en pro de complacer al otro.
Las relaciones afectivas de pareja saludables son una fuente interminable de bienestar para quienes las conforman, por lo que representan una expresión más de salud mental y emocional que un individuo goza en un momento determinado de su vida.
En las relaciones de pareja, el amor es una expresión de sentimientos que se manifiesta de diversas formas; algunas, tienden a conducirse en relaciones amorosas basadas en la reciprocidad, en la comunicación, la confianza y el respeto mutuo, otorgando satisfacción, bienestares psicológico y social en cada encuentro que sostiene con el otro.
Sin embargo también existen las relaciones que se fundamentan en los celos excesivos, el maltrato físico y verbal, vacío emocional, o bien, la dependencia emocional, suelen resultar más complicadas de sobrellevar, en muchas ocasiones se terminan convirtiendo en ciclos de vida difíciles de terminar.
Es importante recordar que los dependientes emocionales tienen una vinculación afectiva demasiado elevada, por eso, buscan constantemente la atención y aceptación emocional , psicológica y física de los demás.
En el caso especifico de las relaciones, donde una de las partes establece un vinculo amoroso basado en la dependencia emocional; el temor constante de perder a la pareja y la demanda excesiva y exclusiva de la otra persona, provoca que la relación se torne en una serie de demandas afectivas insatisfechas que se intentan cubrir de manera desadaptativa con la pareja, provocando problemas de autoestima baja.

Según diversos autores (Castelló, 2000, 2005; Schaeffer, 1998; González-Bueso, 2011), los pacientes con dependencia emocional se caracterizan por: tener una necesidad excesiva de la aprobación de los demás, gusto por las relaciones exclusivas y demanda de disponibilidad continua de la presencia de la otra persona, euforia excesiva y expectativas irreales sobre las relaciones de pareja.
Además de sometimiento o subordinación a la pareja (llegando a soportar desprecios y humillaciones), relacionado con el miedo a perder la relación.
Otros autores explican que los comportamientos como la ansiedad por separación y la búsqueda constante de expresión afectiva de la pareja llevan a estas personas a presentar ansiedad elevada y sentimientos de inferioridad (Lemos y Londoño, 2006).
Villa y Sirvent (2008; 2009) nos muestran a estas personas como pacientes con miedo a la soledad, baja tolerancia a la frustración y al aburrimiento, así como un vacío emocional junto a deseos de autodestrucción e ideación o intentos de suicidio.
Autoestima
La autoestima es una evaluación positiva o negativa que se hace respecto a sí mismo según Rosenberg. Asimismo, las estrategias que un individuo decida utilizar están estrechamente relacionadas con el nivel de autoestima que posea (Soriano & Vásquez, 2015).
A lo largo del tiempo ha tenido diversas definiciones, esta se puede definir como la valoración y percepción psicológica que la persona tiene de sí misma; Rosenberg (1965) señala que dicha valoración puede ser positiva o negativa, e indica que “la alta autoestima expresa el sentimiento de que uno es lo suficientemente bueno».
El concepto más integro de la variable sería el que engloba dos aspectos interrelacionados: el nivel de eficacia y la valía personal, es decir, se considera la dignidad y confianza hacía sí mismo.
La autoestima está asociada con las relaciones interpersonales que un individuo posee con sus otros más cercanos, puesto que ellos influyen directamente en esta.
En ese intercambio, se da un afecto positivo a través del cariño y aprecio mostrado; sin embargo, también podría ocurrir todo lo contrario
Por otro lado, Beck, menciona que la autoestima depende de las experiencias vividas. Por ello, cuando se tienen experiencias de fracaso las creencias negativas pueden ser “No se puede confiar en la gente”, “No valgo nada” y “No soy bueno”.

En cambio, cuando la persona ha alcanzado sus metas tiende a tener pensamientos positivos sobre sí misma, su ambiente y los demás (Faverón, 2018).
Rosenberg (1979) menciona que la autoestima puede dividirse en tres niveles(alta, moderada y baja):
La autoestima alta se da cuando la persona se conoce a sí misma, valora sus cualidades, se siente satisfecho con lo que ha logrado y muestra seguridad ante las mejoras que puede realizar, a su vez, identifica sus limitaciones y defectos (Meza, 2018).
Estas personas también se caracterizan por su competitividad,integridad, honestidad, respeto hacia los demás y responsabilidad (Rodríguez et al., 2012).
Las personas con un nivel de autoestima medio suelen experimentar sentimientos de inseguridad, esto no permite que se acepten totalmente y con frecuencia buscan favorecer su propia valoración, con la finalidad de sentirse aprobados por los demás (Camaiora, 2018).
Además, según Coyla (2017), las personas con este nivel de autoestima varían constantemente la opinión que tienen de sí mismas; sin embargo, una sola crítica podría lograr que toda su autoestima se dañe y empiecen a verse de manera más negativa.
Por último, las personas con baja autoestima suelen percibirse inferiores en comparación con sus otros y, a su vez, no expresan lo que sienten, se aíslan y luchan por sentirse aceptados (Coyla, 2017).
En el caso de la ruptura amorosa, esto sería evadir el duelo, el cual es necesario para que la persona logre afrontar el sufrimiento, aceptar la ausencia del ser querido y superar la pérdida (Alvarado, 2015).
Por lo tanto, se comprende que la baja autoestima puede contribuir a tener un estilo de afrontamiento evitativo.
La diferencia de velocidad también radica en cómo se usa la energía mental después de la ruptura.
Tu Cerebro (Pensamientos negativos): Si estás atrapado en el «bucle de pensamientos negativos» , tu Corteza Prefrontal está gastando recursos valiosos en el pasado (analizar, culpar, idealizar).
Esto te deja sin energía mental para planificar el futuro o disfrutar el presente.
La persona que avanza más rápido está, consciente o inconscientemente, redirigiendo esa energía mental. Están usando su Corteza Prefrontal para planificar, establecer metas laborales o iniciar nuevos proyectos(Activación Conductual).
No estás estancada; estás malgastando recursos en un análisis del pasado que no lleva a soluciones. El avance es una decisión ejecutiva de redirección de foco.
Deja de medir tu duelo con el de tu ex. Tu proceso es único. Lo que necesitas es tomar el control de tu propio cerebro:
No esperes a sentirte motivado.
Fuerza la Dopamina Sana. Agenda actividades que te generen pequeños logros (ejercicio, un proyecto de 15 minutos) para crear nuevas rutas de recompensa.
Fortalece tu Corteza Prefrontal: Usa el Mindfulness para entrenar tu atención. Cada vez que tu mente divague hacia tu ex, redirige activamente tu foco a una tarea del presente.
